El lunes 24 de noviembre asistí a una biblioteca humana organizada por la asociación Movimiento por la Paz en colaboración con la Universidad de Cantabria, concretamente para la asignatura de Desarrollo en Competencias Personales para Docentes. Las bibliotecas humanas son espacios de encuentro en los que, en vez de libros impresos, se interactúa con personas que comparten de forma oral su historia de vida; en este caso, se trató de ocho personas migrantes llegadas a España.
Cada “libro” realizó un breve video de presentación, denominado cápsula, que vimos días anteriores a la realización de la actividad y que nos permitieron conocer por encima a todas las personas que participaron. En el encuentro, cada una de estas personas se encontraba situada en una mesa y el estudiantado nos distribuimos en grupos para conversar con ellas. En mi caso, tuve la oportunidad de escuchar la historia de Fabián, un joven procedente de Perú.
Escucha activa, clave para comprender
El ambiente se caracterizó por la sinceridad y receptividad, siendo un espacio seguro tanto para la exposición de los “libros” como para la realización de preguntas por parte de los “lectores”. La escucha activa, clave para comprender realmente los relatos, estuvo muy presente en todo momento. Tanto es así que, al finalizar Fabián con su historia, pudimos identificar en él emociones como la esperanza, junto con cierta incertidumbre ante lo que pueda depararle el futuro, además de orgullo por todos los logros que ya ha adquirido y valentía por estar dispuesto a realizar un cambio tan significante en su vida como es migrar de su país de origen, tanto por su propio bienestar como por el de su familia.
A nivel personal, conecté especialmente con su visión hacia el futuro. Aunque nuestras experiencias de vida no coincidan en todos los aspectos, comprendí que, independientemente de nuestra procedencia, todas las personas aspiramos a construir una vida acomodada y digna, rodeadas de aquellas que amamos. Esto me llevó a reflexionar sobre la desigualdad en oportunidades y facilidades de las que disponemos en función de diferentes factores, entre ellos, el lugar en el que nacemos.
Durante toda la conversación experimenté empatía y, sobre todo, admiración hacia la resiliencia de Fabián ante las adversidades que ha afrontado y que continúa afrontando. También sentí agradecimiento por la transparencia con la que compartió sus experiencias, explicando tanto los aspectos positivos como los negativos, siempre acompañados de sonrisas y carcajadas.
Escuchar y mirar más allá de la superficie
En general, considero que la actividad resultó muy valiosa y enriquecedora. Nos recuerda la importancia de escuchar y mirar más allá de la superficie y de nuestras diferencias, así como de cuestionar y superar nuestros prejuicios. Iniciativas como esta son de gran importancia para el fomento de la empatía, el respeto y la convivencia entre nosotros. Además, son también muy convenientes para el estudiantado que nos estamos formando para ser docentes, debido a que incrementan nuestra sensibilidad y nos preparan para la diversidad que encontraremos en las aulas.
Autora: Patricia Ania. Estudiante de la Universidad de Cantabria