Desde MPDL Cantabria hemos realizado talleres de interculturalidad en los colegios profesionales de la abogacía y la enfermería de Cantabria, así como en la sede de la Unate en Torrelavega, la experiencia formativa ha resultado un éxito, no solo por las valoraciones obtenidas, sino por la profundidad del impacto generado en cada grupo participante. Demostrando que la interculturalidad es un camino eficaz y necesario para avanzar hacia una convivencia más justa, humana y en paz.
Las personas asistentes han reconocido que la formación recibida no solo es pertinente, sino imprescindible para afrontar los desafíos actuales de una sociedad diversa como la nuestra.
Talleres de Interculturalidad un impacto formativo profundo y transformador
En el Colegio de la Abogacía de Cantabria, las personas asistentes destacaron la relevancia directa del contenido para su práctica diaria, la aplicabilidad inmediata de los conocimientos y el valor de incorporar una mirada intercultural en la atención jurídica. La mejora de la sensibilidad intercultural, el desarrollo de competencias comunicativas y el enfoque centrado en la persona fueron señalados como aportes clave. Además, el intercambio entre profesionales de distintos ámbitos enriqueció la experiencia y evidenció la necesidad de seguir profundizando en temas como delitos de odio, violencia de género en población migrante, mediación intercultural o trata de personas.
El taller “Cuidar desde la Interculturalidad”, realizado con el Colegio Oficial de Enfermeras y Enfermeros de Cantabria, confirmó el interés del colectivo sanitario en formarse en la interculturalidad como una competencia clave para ofrecer cuidados culturalmente competentes y reducir desigualdades. La valoración fue muy positiva y las personas participantes subrayaron aprendizajes esenciales como la identificación y deconstrucción de prejuicios, la importancia de una escucha activa libre de estereotipos y el desarrollo de una empatía más profunda hacia las realidades migrantes. La parte práctica y la interacción fueron especialmente valoradas y tras el taller el grupo manifestó su motivación para continuar formándose.
Por su parte, el taller celebrado en la UNATE Torrelavega evidenció un impacto comunitario notable. Las personas participantes expresaron que la formación ha transformado su manera de relacionarse en su entorno cotidiano: gestionar prejuicios, adoptar actitudes empáticas, mejorar las relaciones “de tú a tú” con vecinas migrantes y tomar conciencia real de las situaciones que atraviesan las personas de origen extranjero. Su interés por profundizar en aspectos legales, problemáticas sociales, discursos de odio y cuidados mutuos demuestra que la población mayor no solo es receptiva a este enfoque, sino que puede convertirse en un motor de cohesión social. Las propuestas de incluir testimonios directos, ampliar tiempos y repetir la formación refuerzan la idea de que este tipo de espacios son necesarios y deseados.
Desde MPDL agradecemos a todas las personas participantes su interés y su implicación en estas formaciones, creemos que la experiencia ha cumplido con creces los objetivos planteados y que la reflexión crítica generada ha permitido iniciar procesos de transformación personal y compromiso social, fortaleciendo la capacidad de profesionales y ciudadanía para actuar desde una perspectiva intercultural.
Estas actividades confirman que la formación en interculturalidad no es un complemento, sino una herramienta indispensable para promover la participación social, impulsar transformaciones locales y globales, fortalecer la justicia social y garantizar un acceso más igualitario a derechos y cuidados.